La Mujerorona

Su primer casete fue el Pies Descalzos de Shakira. Desde ahí, ya teníamos algo más en común, aparte de nuestra edad. Ese casete llegó a mi como a los 9 años, por una amiga de mi tía que creía que como a todo el mundo le gustaba, a mi también me debía gustar. Y así era, en ese momento mi generación escuchaba lo mismo, a pesar de los 5066,65km de distancia lineal que separan Bogotá (donde yo crecí) de Phoenix, Arizona (donde ella creció). Continue reading
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Nunca debí voltear a mirar

Mientras una arveja bañada en sangre descendía despacio por la pared, la mujer sudaba, y con uno de sus brazos limpiaba su frente. Esa tarde había sido incomodísima, estaba con mi familia en algún pueblo de clima templado cerca de Bogotá, pasando el fin de semana. El calor era insoportable, seco, y no había viento. Tras un par de horas en la piscina, el cuerpo se siente cansado y el hambre apremia. Era hora de almorzar. Continue reading
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